miércoles, 3 de agosto de 2011

En Defensa de la Sagrada Familia Boliviana

Es que los enemigos están decididos a destruir nuestra Iglesia Católica
Resulta que hoy en día, en nuestra nación boliviana, se ha visto un crecimiento de grupos que intentan darle una nueva definición a la familia, cambiando de esta manera el pensar de las personas apegadas al catolicismo y sus enseñanzas.
Estos grupos no son nuevos en nuestras sociedades, sino que son resultados de teorías que están decididas a acabar con la religión católica, denominadas como la “revolución anticristiana”. Utilizando a los propios fieles católicos para aquellos cometidos, vienen posesionándose en nuestra sociedad católica de una manera sutil y mentirosa, desarrollándose sus estrategias sin que nadie pueda denunciarlos, por el cual, en esta pequeña reflexión de este artículo, haremos lo posible para que todos nosotros tengamos los argumentos necesarios, no sólo para desmoronar estas teorías, sino, para defender  y denunciar los planes de estos grupos anti-católicos.
Resulta que estos grupos, los movimientos homosexuales, usaron, y lo siguen haciendo en Bolivia, una estrategia de posicionamiento de doble acción psicológica: presentarse ante la sociedad como víctimas de “discriminados sociales” y mostrándose agresivos contra quienes discrepen de sus conductas, tachándolos de intolerantes y cavernícolas.
Esta estrategia, que pareciera una justa “re-indivicación de derechos” a estos grupos minoritarios, no tiene otro objetivo que destrozar los criterios morales de nuestra nación. Como si fuera poco al ataque a la familia católica, ellos promueven cuestiones que atentan a la célula fundamental de la familia: divorcio, adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, re estructuración de los derechos reproductivos sexuales de menores de edad, la ley “antirracismo y discriminación” y el aborto, entre otros.
Para muchos de ustedes estos temas son ajenos, ya que en su debido momento, tanto la comunidad católica y, sobretodo sus fieles, poco o nada hicieron para levantar la voz ante estas cuestiones que atentan la ley natural y poco se escucho, por los medios de comunicación, una defensa valiente y con argumentos sólidos. No sabemos si es por temor a las consecuencias o es que se ha perdido aquellas enseñanzas que inspiraron tanto a los santos que iluminó, en su debido tiempo, a nuestra Iglesia Católica.
Lo cierto es que nuestra nación boliviana, está sufriendo, inadvertidamente, un trasbordo ideológico y moral, conocido teóricamente por los marxistas, y aceptado por los liberales, como la tesis del deconstruccionismo.
Estos movimientos han sabido utilizar palabras, de significado impreciso y apariencia generosa, tales como “tolerancia” y “no discriminación”, el cual han generado inhabilitar a sus “rivales” y ganar simpatía a grupos de personas, que obviamente desconocen los fines y las consecuencias de alentar a estos grupos.
El logro de estos grupos se debe por los siguientes motivos: el apoyo de grupos denominados como “progresistas”, entre los cuales son los partidos políticos de tendencia marxista (MAS, MSM)  y liberal (MNR, PODEMOS, etc) y muchas agrupaciones ciudadanas de ambas tendencias. Por otro lado, la actitud apática y desinteresada de quienes consideraron que “nunca iba a ser posible en Bolivia”, y que cruzaron los brazos delante de la embestida de este nefasto lobby.
Esta estrategia se desarrolla de manera gradual, ya que saben, los enemigos de nuestra Iglesia Católica, que combatirla de frente siempre perderán y que deben asumir una estrategia de infiltración, no sólo dentro la Iglesia, sino dentro de su comunidad de laicos, para poder destruirla desde adentro. Qué gran victoria para ellos que los propios católicos puedan asumir los conceptos de estos movimientos. Lo cierto es que a medida que vayan cosechando victorias, ellos continuarán con exigencias cada vez más radicales hasta reducir al silencio o la cárcel a sus opositores, como ya ha ocurrido en varias naciones católicas.
Lo importante de este artículo, es en una primera instancia, es denunciar a estos grupos y, posteriormente en los otros números de las revista, podamos desmoronar poco a poco los planes de este lobby político-social, ya que debemos desmontar ese binomio “miedo-simpatía” que ha implementando estos grupos en nuestra sociedad, ya que si nuestro país no reacciona y continúa en la lógica de estos grupos, las consecuencias se verán en la enseñanza de nuestros hijos, ya que son los más afectados de estas teorías que atentan la ley de Dios.


Oscar Amaya.

jueves, 28 de julio de 2011

Política y Religión (Parte I)

¿Existe alguna relación entre política y religión?

En la Nueva Constitución Política del Estado, el artículo 4 dice: “El estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El estado es independiente de la religión.”

A partir de la aprobación de dicha constitución, Bolivia deja de tener como religión oficial a la Iglesia Católica, convirtiéndose en un estado laico.

En una encuesta realizada, se pudo evidenciar que la mayoría de las personas católicas, piensa que la religión no debe estar unida a la política y que cada una debe desenvolverse en su propio contexto.

Aquella afirmación es totalmente falsa y es incongruente con el catolicismo. Según las respuestas, se percibe que hay un considerable número de católicos bolivianos que no entienden la problemática del artículo de la constitución y esto explica el por qué no se defendió en el momento de aprobarla.

Todo católico puede entender, de la enseñanza de la Iglesia, que nuestra religión debe estar unida a la política ya que:

1. El cuerpo humano está compuesto de materia y forma, estando la materia humana condicionada a realizar política en toda actividad. La forma, en cambio, es considerada el alma que nos lleva a creer en Dios y su divinidad. Así, la religión y la política se conjugan en uno solo cuerpo.

2. La religión abarca toda actividad humana, así como la ética, la moral y también la política y exhorta continuamente a la persona a ordenar sus actividades hacia Dios. Esto, por ejemplo, implica la condena de la corrupción y otros defectos en la que hoy políticos de izquierda y derecha se hallan sumidos.

3. Siendo deber del estado velar por el bien común de las personas, es lógico, razonable y principalmente obligatorio exigir que los gobernantes se dejen iluminar por Cristo a través de la religión y acaten su guía moral en humilde subordinación.

En un criterio vertido por el R.P Juan Carlos Ceriani, una de las cuatro formas posibles de política indica:

- Ciudadano y Católico, están unidos, pero uno es distinto del otro

El estado es distinto de la iglesia, y en su órbita es soberano, pero el estado está moral y religiosamente subordinado a la Iglesia. Una adecuada subordinación a la religión católica en el actuar estatal es garantía que se velará por el bien común y que nos permitirá superar nuestros problemas y limitaciones nacionales.

La Iglesia maneja una fórmula respecto a las relaciones del poder espiritual con el poder temporal: “Ni confusión, ni separación, sino distinción y unión por subordinación del inferior al superior”. Citando a Santo Tomas de Aquino: “El derecho divino que viene de la gracia no destruye el derecho humano que viene de la razón natural”.

De todo esto nos queda claro que la religión debe estar unida a lo político, y es nuestro deber católico exigir que se reestablezca en la Constitución Política de Estado, la religión católica como la religión oficial de la Nación Boliviana, puesto que no sólo es garantía de valores morales, sino la auténtica respuesta a la necesidad de Cristo que tiene todo el país.

Oscar Amaya

martes, 26 de julio de 2011

La falsa "teología" de la liberación

“Para destruir la Iglesia Católica, hay que hacerles creer que el Diablo no existe”
Preocupa hoy en día un pensamiento que se ha introducido de manera sutil dentro de la Iglesia Católica y la sociedad boliviana, alejada de la verdadera doctrina cristiana, que es la corriente denominada “teología de la liberación” que deber ser analizada y, sobretodo, debe ser denunciada para desenmascarar realmente el significado de esta corriente “marxista-cristiana”.

Incautos aquellas personas que piensan que dentro del gobierno oficialista existe algún movimiento católico, ya que las declaraciones dadas por muchas personalidades del partido del mas, entre ellas las del presidente Evo Morales, declarándose “católico”, vienen a hacer una estrategia mentirosa para confundir a las personas para poder destruir a nuestra Iglesia y ganar simpatías ante nuestro pueblo católico.

Lo cierto es que este movimiento en un proceso donde está involucrado un sinfín de herejías que han querido hacer daño a la Iglesia y que ahora es usada, por los movimientos socialistas del siglo XXI, para desacreditar y dejar a nuestra Iglesia en una situación vulnerable ante las sociedades y, de esta manera, lograr con el objetivo de verla destruida.

La teología de la liberación es un movimiento que ha sufrido, en el transcurso del tiempo,  distintas etapas para llegar a lo que hoy en día es conocida por nosotros. A continuación presentaremos, de manera resumida, las etapas del desarrollo de esta tendencia:

1.      El Saduceísmo del Siglo XXI

Los saduceos eran una secta judía en los tiempos de Cristo. La herejía de esta secta era no creer en la resurrección y la vida eterna. Esta secta rezaba a Dios para sus fines materiales en esta vida, pero no para su salvación.

Ahora, la relación que existe entre la herejía de los saduceos y la teología de la liberación es que ellos ponen acento exclusivamente sobre lo temporal, en otras palabras, se preocupan por los asuntos terrenales y no así en la salvación de las almas y la vida eterna.

Para los marxistas, negadores de Dios y preocupados por la “liberación económica del hombre”, el único mundo real es este en el cual nosotros vivimos y que no existe tal cielo prometido. De esta manera podemos encontrar la primera relación de esta herejía con el pensamiento marxista.

2.      El “Reino de Dios en la Tierra”

Como estas personas no creen en el cielo, argumentan que el reino de Dios debe estar en la tierra y que el camino para llegar a ese reino es sólo asumiendo una posición marxista. De esta manera pretenden hacernos creer que el “Reino de Dios en la tierra” se identifica con el programa marxista para crear así una futura “sociedad ideal”. 

3.      El cristianismo horizontal

Es de conocimiento de todos los católicos el significado de la cruz donde fue muerto nuestro Señor Jesucristo. La dirección vertical de la cruz significa el amor de Dios-hombre y hombre-Dios. La dirección horizontal significa la proyección hasta el prójimo.

La nueva “teología” omite lo vertical y se concentra en lo horizontal, convirtiéndose su pensamiento de teocéntrica a antropocéntrica. El objetivo de estas personas es justamente hacer olvidar a Dios y concentrarse en el hombre. De esta manera, no es sorpresa que personajes como Hugo Chavez, Evo Morales y muchos de estos sinvergüenzas, quieren comparar a Jesús con el Che Guevara, convirtiéndolo a Jesús como un hombre común y corriente que vino a liberar a un pueblo de la opresión de un imperio y no así que fue Él, el hijo de Dios, que vino a realizar la Redención para la salvación de nuestras almas, en otras palabras, la liberación de nuestras almas del pecado.

Para nosotros, los católicos, es evidente lo divino y sobrenatural que fue Jesús y gracias a Él, que fuimos liberados del pecado.

4.      La fe sin religión

Los marxistas al combatir la fe y la religión, se dieron cuenta que sus pensamientos eran rechazados en naciones católicas como el nuestro. Por lo tanto, debieron cambiar sus estrategias para ganar el apoyo de las sociedades en donde ya no se combate la fe (la creencia en Dios) pero si la religión (sacerdocio y el culto).

A esta altura de la lectura, muchos habrán recordado los continuos ataques de Evo Morales a la jerarquía eclesiástica. Es claro que Evo Morales no ataca la fe de los fieles católicos, pero de una manera rencorosa, hace ataques sobre la jerarquía de nuestra Iglesia Católica. Esta estrategia pretende, no solamente engatusar a la sociedad boliviana, sino quitar la religión del cristianismo que será más adelante una previa condición para llegar al cometido de la marxistización de nuestra sociedad.

5.      El Cristianismo sin mitología

De esta manera, estas personas reducen todos los dogmas católicos en simplemente mitos, para conseguir así, la destrucción total de la fe de los fieles católicos. Y no conforme con reducir en mitos los dogmas, fomentan creencias paganas para generar, en nuestra sociedad, una convulsión religiosa (pachamama, año nuevo aymara, etc.). De esta manera, hacen que muchos fieles empiecen a ponerse en contra de la Iglesia Católica y adopten otros tipos de “creencias”.

6.      El cristianismo ateo

Como ponen a Jesús en un plano de hombre común y corriente, estas personas argumentan que fueron los apóstoles y sus seguidores que crearon una Fe y una religión en base a las enseñanzas de Él y que todo escrito sobre Él vendría a ser una leyenda.

Pero ellos no se conforman con esto y argumentan que Jesús sería el precursor de Marx y Lenin, ya que ambos buscaban una sociedad más “justa y más humana”. Esto no es sorpresa para muchos, ya que incluso Hugo Chávez dijo que fue Jesús el primer comunista que piso la tierra.

Por lo tanto, Jesús no es Dios-hijo, sino todo lo contrario, teniendo, de esta manera, un argumento para justificar la inexistencia de Dios.

7.      El cristianismo marxista

Después de las anteriores etapas, estas personas se consideran cristianos-marxistas sin ningún fundamento sobrenatural ni divino, sino, simplemente natural y temporal. Por eso que muchos hablan de la liberación económica de las personas, hablan de estar al lado del pueblo “oprimido” y muchos sacerdotes olvidan su sotana para levantarse en armas y poder llevar a cabo la “revolución marxista”, claro ejemplo en Bolivia es Mauricio Lefebvre, Luis Espinal, Rafael Puente y otros.

Lo cierto es que esta tendencia ha calado en muchas personas, ya que el discurso es lindo y fácil de digerir, pero en verdad es una tendencia que está diseñado para la destrucción de las enseñanzas cristianas, el cual, Don Bosco las defendió y, nosotros como salesianos, debemos defenderla denunciando esta herejía.

Oscar Amaya.

viernes, 22 de julio de 2011

DESINTERÉS POLÍTICO

Un problema de la Juventud Boliviana

Partiendo del concepto más amplio sobre la política, que es la actividad humana que tiende a gobernar o dirigir la acción del estado en beneficio de la sociedad, podemos percibir que la juventud boliviana - al estar ausente de este proceso - ha perdido el horizonte, y más que el horizonte, las riendas de su destino.

Uno de los problemas fundamentales de este hecho radica principalmente en los sistemas educativos que están implementados en las escuelas, colegios y universidades bolivianas, donde no estimulan ni cultivan en la mente y en el espíritu de la juventud, el interés por ser parte integral y positiva del ámbito político nacional.

Estos sistemas se han ocupado sólo de dar conocimientos y herramientas en distintas áreas de la vida, dejando de lado la formación del carácter del individuo que es, ha habidas  cuentas, "la materia misma de la vida" (1) que forja el carácter nacional.

Esta falencia de nuestro sistema educacional se traduce en la apatía y desinterés que la juventud manifiesta hacia la política, colocándolo en un plano de individualismo, dentro del cual, conviven la falta de creatividad, la insolidaridad, la indolencia y el conformismo petulante.

Este es un problema que ha arraigado en la historia de nuestro país pasando de generación en generación, pues ahora no sólo es la escuela, sino también los padres, que provienen de esa deficiente e ineficaz educación, los que matan o apagan el fuego creativo de la juventud, porque desde muy temprana edad alejan a los hijos de cualquier interés sobre la problemática social, no obstante, los impulsan sin reparo a la competencia fraticida y a ese consumismo irracional e inmoral que es parte de nuestra sociedad.

La sociedad no puede vivir sin política, ya que es esta actividad la que define sus rumbos, la que organiza y plantea alternativas para el bien común de la sociedad. Si no encontramos la vía que solucione los errores anteriormente mencionados, poco o nada podremos esperar de nuestro destino.
Somos nosotros, los jóvenes, quienes tenemos que asumir nuestra responsabilidad con Dios, con Bolivia y con nuestros hogares, puesto que la solución pasa por nuestras manos.

"¡JUVENTUD DE BOLIVIA!, SUPERADA EN LAS ANSIAS DE TUS SUEÑOS, ENTRÉGATE A BOLIVIA. ELLA TE NECESITA, TE RECLAMA......"(2)

Oscar Amaya.


(1) Franz Tamayo
(2) Oscar Únzaga de la Vega